
Una vida llena de ti
no tendría horas inútiles.
Y ese anhelo sigue vivo en mí
esta noche.
Tu belleza inunda mi ser
como una ola del océano.
Al Destino pediré
junto a ti la eternidad de amor.
Abrázame, sujétame
entre tu red.
En este tiempo absurdo y banal,
tu esencia es mi entera realidad.
El verano pronto vendrá,
tomaré tu mano hasta el fin.
Las caricias que me das,
en mi ofrenda te daré por mil.
Abrázame y fíate,
cautívame pues tuyo soy.
Lo que vendrá, más sabe Dios,
lo escribiré.
Tú abrázame y háblame,
sonríeme con tu mirar.
Si quieres tú, mi voluntad
ya tuya es.
Lo que vendrá, lo escribiré...
Hoy más que nunca, abrázame, estréchame
y envuélveme entre tu luz...
Lo aceptaré y en tu quietud
lo viviré.
Una vida entera por ti
yo me entrego contemplándote
pues amarte siempre fue un designio
del Cielo.
- Adaptación lírica de «Abbracciami», interpretada por Nek