
No habrá canción que en verdad pueda ser tan grata
como el Amor que me habló desde su mirada.
Oigo su voz como un sueño al despertar
y me transformo con su magia en alguien más.
Mi corazón, como el mar, seguirá su ritmo.
No he de temer si al final todo estaba escrito.
Oigo su voz que me llama, un deyavú...
y doy mis ojos y mi vida por su luz.
¡Noche!
¡Oh, Noche mía!
Cuento las horas para verla otra vez...
¡Amor antiguo
de tantas vidas!
La espera es larga, pero todo es la fe.
¡Oh, alma mía, que busca su alma gemela!
En su interior reveló toda su belleza
y me hechizó con destellos de Tu Ser
en tantas flores que ha sembrado su pincel.
Mira sus ojos, la luna le tiene envidia
pues tienen más resplandor y es la Luna misma.
Cuando sonrió vi los cielos relucir
y las estrellas se tornaron un jardín.
¡Noche!
¡Oh, Noche mía!
Cuento las horas para verla otra vez...
¡Amor antiguo
de tantas vidas!
La espera es larga, pero todo es la fe.
- Adaptación lírica de «كلام عينيه» (Kalam eineh), interpretada por Sherine