
Luna, ¿cuál es tu secreto?,
críptica doncella de plata:
Tú rondas en mi interior
e inspiras los suspiros de la noche
que exhala mi corazón.
Hace siglos te soñaba,
mas no lo sabía, faro del cielo...
Eres tú, no hay nadie más,
el suave terciopelo de una brisa
que anuncia las fragancias de la Luz
como un incendio del alma
latente en los tonos de azul
que en el eco de tu canto se irisan
rasgando los velos de la oscuridad.
Prístina nave que surca el espacio
y orbitas el origen de mis ansias de Verdad:
Eres el lienzo perfecto
de las metamorfosis del ser
como una obra de arte, un espejo
que refleja a la Belleza Primordial
cuando te ilustra de lirios con Sus rayos.
Luna, entre ruinas yo te buscaba
y escribía mil nombres en papel
sin que ninguno fuera tuyo
ni las caras que encontraba fueran tú.
Viajé y recorrí todos los mundos
y las eras remotas sin comprender:
delante de mí siempre estabas.
Si hay un Plan Maestro que no adivino
solo sabe Él lo que miran tus ojos.
Entretanto, voy a llamarte por las noches
absorto en los destellos de tu encanto.
Ahora ya sé cuál es tu nombre
y escribiré los sueños de ese lobo
cautivado por tu luz desde el principio.